Fundas GAESTOPAS, protección fiable para temperaturas extremas
Protegen cables y tubos frente a calor extremo, llamas y salpicaduras de metal fundido. Aíslan térmicamente, resisten hasta 1650 °C y conservan su integridad incluso tras exposiciones prolongadas al calor.
En las instalaciones industriales donde el calor extremo forma parte del día a día —como acerías, fundiciones o fábricas de vidrio—, proteger los sistemas eléctricos y mecánicos no es una opción: es una prioridad estratégica. Y ahí es donde las fundas para altas temperaturas de GAESTOPAS ofrecen una solución confiable y eficaz.
¿Qué son estas fundas térmicas y por qué son tan importantes?
Las fundas térmicas de GAESTOPAS están diseñadas específicamente para proteger cables y tuberías expuestos a condiciones térmicas extremas. Su composición única combina hilo de fibra de vidrio libre de álcalis, refuerzos de fibra de carbono y un recubrimiento de resina de silicona de alta calidad. ¿El resultado? Una solución robusta, duradera y eficaz frente a:
- Altas temperaturas constantes.
- Llamas directas.
- Salpicaduras de metal fundido.
- Pérdidas de temperatura.
- Riesgos eléctricos.
Con una resistencia térmica que alcanza los +1650 °C durante 30 segundos, estas fundas no solo aíslan, también protegen e incrementan la vida útil de sistemas en condiciones extremas.

Prestaciones técnicas que hablan por sí solas
La fiabilidad de las fundas GAESTOPAS no es solo teórica: cumplen con normativas exigentes como la ISO 6722 y la UL1441, y han demostrado su rendimiento incluso tras 72 horas de exposición continua a 260 °C sin presentar grietas ni signos de degradación.
Entre sus características técnicas destacan:
- Clasificación de inflamabilidad VW-1.
- Resistencia dieléctrica hasta 1,6 kV.
- Resistencia volumétrica ≥10¹⁴ Ω·cm.
- Rango de trabajo de -60 °C a +260 °C.
Estas cifras confirman que las fundas no solo cumplen con los estándares, los superan.
Las fundas de GAESTOPAS cumplen con las exigencias de calidad y normativa requeridas en aplicaciones industriales críticas. Su rango de temperatura de trabajo va desde los -60 °C hasta los +260 °C, con capacidad de resistir hasta +1650 °C durante 30 segundos, lo que permite afrontar con garantías situaciones puntuales de sobrecalentamiento o emergencia.

