Interruptores sin SF₆: la clave para redes de 24 kV más resilientes y alineadas con la normativa europea
La transición hacia infraestructuras eléctricas más sostenibles ya no es una opción de futuro, sino una necesidad presente. En el ámbito de la distribución eléctrica de media tensión, la eliminación progresiva del SF₆ (hexafluoruro de azufre) está impulsando la adopción de nuevas tecnologías capaces de garantizar la misma fiabilidad operativa, pero con un impacto ambiental mucho menor.
Para los equipos de ingeniería, mantenimiento y operación, la cuestión ya no es si los interruptores libres de SF₆ pueden ofrecer el mismo rendimiento que las soluciones tradicionales, sino cómo integrarlos de forma eficiente en las redes existentes para cumplir con las exigencias normativas y mejorar la resiliencia de las instalaciones.
Un punto de inflexión para las redes de distribución eléctrica
Muchas de las subestaciones que actualmente operan en Europa fueron diseñadas hace décadas. Sin embargo, deben responder a unas demandas cada vez mayores de disponibilidad, seguridad y eficiencia energética, en muchos casos sin posibilidad de realizar modificaciones estructurales significativas.
Paralelamente, los operadores de red buscan reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y adaptarse a las nuevas regulaciones europeas sin alterar sus procedimientos operativos habituales.
La elección de interruptores libres de SF₆ ya no es una cuestión de futuro. Es una parte esencial de la planificación de nuevas instalaciones y ciclos de reemplazo, y un paso clave para construir redes más resilientes y que cumplan con las normativas.

La normativa europea acelera la transición
La entrada en vigor del Reglamento (UE) 2024/573 sobre gases fluorados marca un nuevo rumbo para el sector eléctrico europeo. Esta normativa impulsa la reducción progresiva del uso de gases con elevado potencial de calentamiento global (GWP), favoreciendo la adopción de tecnologías alternativas más sostenibles.
Las soluciones de media tensión basadas en aislamiento de aire seco y tecnología de vacío permiten cumplir con estos requisitos normativos sin renunciar a la seguridad ni a la continuidad del servicio.
Casos reales que demuestran la viabilidad de las soluciones sin SF₆
La implantación de equipos libres de SF₆ ya es una realidad en numerosos proyectos europeos.
E.ON apuesta por el aislamiento de aire seco en Alemania
En 2025, E.ON instaló el primer cuadro de distribución secundaria con aislamiento de aire seco, manteniendo las mismas dimensiones y procedimientos operativos que las soluciones convencionales basadas en SF₆.
Esta compatibilidad permitió minimizar la complejidad de la instalación y acelerar la integración en la infraestructura existente.
Enedis valida tecnologías libres de SF₆ en Francia
Por su parte, Enedis, en colaboración con ABB, ha validado diferentes configuraciones de cuadros con aislamiento de aire en distintos entornos operativos.
Las pruebas han confirmado un comportamiento fiable frente al arco interno, así como una operatividad consistente en condiciones reales de servicio.
Estos proyectos evidencian que las tecnologías basadas en interruptores de vacío y aislamiento de aire seco están preparadas para responder a las necesidades actuales de las compañías eléctricas y operadores de red.
Flexibilidad para aplicaciones industriales, infraestructuras y energías renovables
Las instalaciones industriales, los centros de datos, las infraestructuras críticas y los proyectos de energías renovables requieren soluciones adaptables a diferentes configuraciones de protección y distribución.
En este ámbito, los cuadros de distribución AIS (Air Insulated Switchgear) libres de SF₆, como la gama UniSec Air de ABB, ofrecen importantes ventajas:
- Amplia variedad de unidades funcionales.
- Acceso frontal y lateral para conexiones de cable.
- Clasificaciones de continuidad de servicio LSC2A y LSC2B.
- Facilidad de mantenimiento y ampliación.
- Adaptación a diferentes esquemas de protección.
Gracias a estas características, los responsables de ingeniería pueden implementar soluciones alineadas con las prácticas de diseño habituales, manteniendo elevados niveles de disponibilidad y seguridad.
Soluciones compactas para modernizar subestaciones sin obras civiles
Uno de los mayores retos para las compañías distribuidoras es la renovación de grandes parques de subestaciones secundarias compactas, donde el espacio disponible y las entradas de cable ya están definidos.
En estos casos, la compatibilidad física de los nuevos equipos resulta fundamental para simplificar los trabajos de sustitución.
Las unidades RMU (Ring Main Unit) con aislamiento de aire seco, como SafeRing Air y SafePlus Air de ABB, han sido desarrolladas específicamente para facilitar esta transición.
Entre sus principales características destacan:
Aislamiento de aire seco con GWP = 0
Estas soluciones eliminan completamente el uso de SF₆ y cumplen con los requisitos establecidos por el Reglamento (UE) 2024/573.
Diseño sellado de por vida
Los tanques sellados reducen las necesidades de mantenimiento y simplifican las operaciones de instalación.
Compatibilidad con instalaciones existentes
La adaptación a configuraciones ya implantadas permite modernizar las subestaciones sin necesidad de realizar obras civiles ni modificar los procedimientos operativos habituales.
Menor impacto en la operación
La sustitución de equipos puede realizarse de forma más rápida, minimizando interrupciones y reduciendo los costes asociados a la actualización de la red.
Redes eléctricas preparadas para el futuro
La transición hacia equipos de distribución libres de SF₆ representa mucho más que una obligación normativa. Se trata de una oportunidad para modernizar las redes eléctricas mediante tecnologías que mejoran la sostenibilidad, mantienen la fiabilidad operativa y facilitan la adaptación a las nuevas demandas energéticas.
La creciente electrificación de la movilidad, la industria y los edificios exige infraestructuras más robustas, flexibles y eficientes. En este contexto, las soluciones de media tensión sin SF₆ se posicionan como una alternativa madura y preparada para afrontar los desafíos de las próximas décadas.

